Conferencia Hábitat III [fr]

Del 15 al 20 de octubre de 2016, las Naciones Unidas convocaron la conferencia Hábitat III sobre vivienda y desarrollo urbano sostenible en Quito (Ecuador). 40 años después de la conferencia Hábitat I en 1976 que subrayó la importancia de las ciudades y de la urbanización, y 20 años después de Hábitat II, en 1996, que se centró en el desarrollo sostenible, el objetivo de esta nueva conferencia fue aplicar una «nueva agenda urbana» y renovar el compromiso político de los países miembros en cuestión de desarrollo.

Identificar los nuevos desafíos para las grandes metrópolis

El objejtivo de Hábitat III fue el aporte de respuestas para luchar contra la pobreza y las desigualdades a la vez que identifica los nuevos desafíos de las grandes ciudades para los próximos veinte años en torno al tema siguiente: «Desarrollo urbano sostenible: ¿el futuro de la urbanización?».

Los agentes no estatales, que se comprometen asimismo con esta nueva agenda urbana, también estuvieron presentes en Quito, en la estela del Congreso Ciudades y Gobiernos Locales Unidos, también conocido como Cumbre de líderes locales y regionales, que se celebò del 12 al 15 de octubre en Bogotá.

El comité preparatorio, compuesto por Alemania, Chad, Chile, Emiratos Árabes Unidos, Eslovaquia, Indonesia, República Checa y Senegal, se reunió en Surabaya en julio de 2016 para coordinar y preparar la conferencia que presidirán Francia y Ecuador. Además, los Estados miembros adoptaron una declaración no vinculante para permitir elaborar un plan de acción en el que se basarán las políticas nacionales de cada país.

Cerrar tres pactos para guiar la aplicación de la nueva agenda urbana

Francia desea cerrar tres pactos para guiar la aplicación de la nueva agenda urbana.

• Actuar contra la exclusión urbana

La ciudad debe ser construida por todos los habitantes. Debe ser un objetivo prioritario reducir las desigualdades urbanas, ya sean sociales y económicas o medioambientales.

• Actuar a favor de la transición ecológica y energética

La ciudad sostenible debe ser una ciudad moderada, compatible con un planeta con los recursos limitados. Hábitat III deberá valorizar los recursos y los territorios y fomentar un crecimiento verde e innovador, situando la cuestión del ciclo de vida en el centro de los ejercicios de planificación, de construcción y de gestión de las ciudades.

• Actuar para construir las ciudades entre todos

Los habitantes deben poder participar siendo plenamente responsables en la elaboración y en el funcionamiento de las ciudades. Así, se debe reconocer el saber hacer de todos los habitantes como elemento potenciador de mejora y de producción.

Cooperación descentralizada: trabajar en la urbanización sostenible.

Hábitat III también supone una ocasión para recordar la importancia de la cooperación descentralizada en el proceso de desarrollo urbano sostenible. Así, la región de Isla de Francia y el municipio de Antananarivo han seguido este camino para un proyecto de desarrollo de agricultura urbana. La ciudad de Suresnes y Cap Haïtien, por su parte, colaboran desde 2003 en un proyecto de gestión de residuos urbanos y contribuyen así a mejorar las condiciones sanitarias de los habitantes de la segunda ciudad más grande de Haití. Toulouse y Hanói son también un ejemplo en términos de cooperación para responder a los problemas urbanos.

Se han puesto en marcha varios proyectos de políticas públicas de movilidad en Hanói para reducir al máximo las emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar la vida de sus habitantes.

Según el informe Laignel de 2013, las entidades territoriales francesas invierten cada año 230 millones de euros en sus actuaciones en el exterior, en todo el mundo. Cada vez será mayor la parte de este gasto dedicada a crear proyectos de desarrollo urbano sostenible, con el objetivo de responder a los desafíos de una urbanización creciente y galopante que afectará al 70 % de la población en 2050.

publicado el 09/11/2016

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