Francia condecora a Laetitia d’Arenberg y a José Jorge de Boismenu

El Embajador Sylvain Itté hizo entrega de las insignias de Chevalier de l’Ordre du Mérite Agricole a los productores agropecuarios Laetitia d’Arenberg y José Jorge de Boismenu en el marco del Día de Francia en la Expo Prado 2015.

Discourso del Embajador de Francia, Sylvain Itté, en el marco del Día de Francia en la Expo Prado 2015 y de la entrega de la condecoración al Mérito Agrícola a la Sra. Laetitia d’Arenberg de Hasbourg-Lorraine y el Sr. José Jorge Guynot de Boismenu.

Queridas amigas,
Queridos amigos,
Queridos colegas del cuerpo diplomático,

Es un placer y una gran alegría celebrar junto a ustedes el Día de Francia. Esta jornada, y la que tendremos el sábado próximo en homenaje a la mujer, marcan el regreso de Francia a la Expo Prado, después de una década de ausencia. Junto con la Cámara de Comercio Francesa de Montevideo, tenemos la firme voluntad de estar presentes en la Expo Prado 2016 y en las siguientes, permaneciendo más días y organizando más actividades y conferencias. Para lograrlo, al igual que este año, seguramente contaremos con el apoyo de las cada vez más numerosas empresas francesas presentes en el Uruguay. A ellas, en particular, les agradezco por su participación y por su confianza.

Al hablar de las relaciones de cooperación que existen entre nuestros dos países, a menudo se hace mención a las relaciones culturales, científicas y educativas. Y, si bien es cierto que en esos sectores Francia y Uruguay comparten numerosos puntos de vista y objetivos, muchas veces solemos olvidar la importancia que tiene el campo para ambas naciones.

La presencia de Francia y su relación con el campo uruguayo es muy antigua: fueron numerosos los franceses que llegaron al país y se radicaron en el interior, trayendo su experiencia y sus conocimientos en el manejo de la ganadería, la agricultura y la producción frutícola y vitícola.

La existencia de numerosas razas de origen francés en el Uruguay es una prueba de dicha presencia. Podríamos citar a la raza Alpina, entre los caprinos, la Ile de France, en los ovinos, el Percheron, en los equinos, la Charolais, la Limousin o la Normando, entre los bovinos. Los productores uruguayos que se dedican a su cría, reconocen y valoran sus cualidades, que se expresan gracias al buen manejo y al mejoramiento genético que ellos realizan.

El sector agropecuario uruguayo es una fuente de oportunidades tanto para las empresas francesas como para las uruguayas. Las empresas de ambos países enfrentan grandes desafíos ya que tienen mucho para crecer. Se estima que el Uruguay tiene potencial para dar de comer a 50 millones de personas, cuando en la actualidad lo hace para 28 millones. Creemos que Francia y las empresas francesas pueden colaborar para alcanzar dicho objetivo.

Quisiera ahora abordar el segundo motivo de nuestra reunión en la noche de hoy: la entrega de las medallas de la orden al Mérito Agrícola a dos ciudadanos que llevan a cabo una gran labor en el sector agropecuario: la Sra. Laetitia d’Arenberg de Hasbourg-Lorraine y el Sr. José Jorge Guynot de Boismenu.

La orden al Mérito Agrícola, fue creada hace más de 130 años por el ministro de Agricultura, Jules Méline, para recompensar a las personas que prestan servicios destacados en la agricultura. Científicos como Louis Pasteur o la actriz Catherine Deneuve, así como productores agrícolas, agrónomos y docentes figuran entre las más de 300.000 personas que fueron distinguidas con este premio.

Todos ustedes saben quién es Laetitia d’Arenberg; ella es, sin ninguna duda, la francesa más conocida del Uruguay. Y su estrecha relación con el campo, tampoco es desconocida. Esa pasión la adquirió desde muy pequeña en Francia, en el campo en el que vivió, en la región de Touraine.

Al poco tiempo de radicarse a vivir en Uruguay, Laetitia adquiere su primera estancia “Los Fresnos” y, en 1988, compra la propiedad de sus sueños: “Las Rosas”. En Las Rosas, Laetitia conjuga dos elementos fundamentales: el respeto a la naturaleza, al bienestar animal y a los recursos humanos, junto a la búsqueda de la excelencia en la producción.

En la Estancia Las Rosas se producen una gran variedad de rubros: leche, carne vacuna y ovina, lana, productos agrícolas. Los números son impresionantes: 4.000 cabezas de ganado vacuno de carne, 2.000 vacas en ordeñe, más de 5.000 ovinos, miles de toneladas de granos…

Su cabaña es conocida aquí en el Prado y también a nivel internacional. En ella se lleva a cabo un exigente trabajo de selección para lograr los mejores ejemplares en las razas Jersey, Holando, Hereford, Aberdeen Angus, Merino Australiano, Poll Dorset y la gran pasión de Laetitia: los caballos árabes. Con uno de ellos, Excalibur, obtuvo el año pasado en el Salon du Cheval en París el premio “Mejor Caballo Árabe del Mundo”.

Laetitia d’Arenberg también produce muy buenos vinos y un champagne tiene mucho éxito en nuestras recepciones. Y no nos olvidemos del tambo Lapataia, verdadera joya del turismo de Punta del Este.

Además de todas estas actividades, que demuestran su gran capacidad empresarial, Laetitia realiza innumerables obras de beneficencia y lleva a cabo una gran labor social con jóvenes que sufren los efectos devastadores de las drogas.

Laetitia hace ya muchos años que llegó al Uruguay, un país que ama profundamente lo mismo que a su gente y en particular al hombre y a la mujer de campo, en quienes reconoce grandes capacidades humanas. Pero usted tampoco ha olvidado a su país, su querida Francia, ni a sus compatriotas. Por ello, cada año usted acoge en su establecimiento a media docena de jóvenes franceses, estudiantes muchos de ellos de carreras vinculadas al rubro agropecuario, que realizan sus pasantías y conviven con las tareas de “Las Rosas”. Estos jóvenes llegan al Uruguay gracias a los contactos que usted mantiene con la familia d’Harambure, su familia materna, la misma que le inculcó ese gran amor que tiene por el campo.

«Mme Laetitia d’Arenberg de Hasbourg-Lorraine : au nom du ministre de l’Agriculture, de l’Agroalimentaire et de la Forêt, nous vous faisons Chevalier de l’Ordre du Mérite Agricole».

Nuestro segundo homenajeado, en la noche de hoy, es José Jorge Guynot de Boismenu, cuyo apellido, como todos imaginan, refleja su vínculo con Francia. Pero su vínculo va más allá de su apellido.

José de Boismenu es productor rural en el departamento de Río Negro, más precisamente en la zona de Young. Fue becario de la Agence pour la coopération Technique, Industrielle et Économique, la ACTIM. También fue uno de los primeros productores en el Uruguay en integrarse a los grupos CREA, una metodología que tiene su origen en Francia a finales de la Segunda Guerra Mundial.

Desde que tenía veinte años, demostró su interés y su pasión por la cría de Charolais, una raza vacuna autóctona de Francia, del distrito de Charolles en la región de Bourgogne. La raza Charolais está considerada como una de las mejores razas productoras de carne.

Gracias a su trabajo en la selección y en el cruzamiento de los mejores animales, obtuvo numerosos premios en exposiciones tanto nacionales como internacionales, en sus comienzos trabajando en la cabaña “Marion” fundada por su padre en 1958, y posteriormente en su propia cabaña, “La Legua”.

Pero también todos estos años de experiencia hicieron de José de Boismenu un experto jurado de la raza participando en las exposiciones rurales de Palermo, de Esteio, de Santa María, de Ponta Grossa y de Curitiva.

Además, ha tenido una importante actividad gremial en la Asociación Rural del Uruguay, de la que fue uno de sus directivos durante doce años y su Presidente en el período 1985-1986, y en la Sociedad de Criadores de Charolais, también integrando su directiva, e inclusive presidiéndola, como aun lo hace actualmente y como ya lo ha hecho en otras tres oportunidades.

No podemos evocar la figura y la trayectoria de nuestro homenajeado sin olvidar su otra gran pasión, la política, puesto que José de Boismenu ha dedicado gran parte de sus esfuerzos y de su vida a la causa pública, como director y vicepresidente del Banco de Seguros del Estado, como vicepresidente del Instituto Nacional de Colonización, y fundamentalmente desde el Parlamento, en el que ocupó una banca de Senador entre los años 2000 y 2005.

«M. José Jorge Guynot de Boismenu, au nom du ministre de l’Agriculture, de l’Agroalimentaire et de la Forêt, nous vous faisons Chevalier de l’Ordre du Mérite Agricole».

publicado el 01/08/2016

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