Los cafés crean Europa

Los cafés son lugares en los que se vive, se crea, pero también se debate, se ve a los amigos y se conoce a nuevas personas. Ésa es la cultura que compartimos todos los europeos.

En esos cafés es donde han nacido los mayores movimientos literarios, culturales y artísticos europeos. Y también en ellos es donde se han desarrollado los grandes movimientos políticos, de resistencia y reflexión.

«Si trazamos el mapa de los cafés, tendremos uno de los indicadores esenciales de la idea de Europa»
George Steiner, filósofo y crítico literario (1929-2020)

Café des Westens/Kranzler | Berlín, Alemania

Alemania – Berlín - Café des westens - JPEG En Berlín, nada más empezar el siglo XX, escritores, periodistas y artistas de toda Europa se daban cita en el Café des Westens.
En este lugar de encuentros literarios uno podía cruzarse por ejemplo con Maximilian Bern, Fritz Stahl, Else Lasker-Schüler o Max Reinhardt.

El expresionista George Grosz inmortalizó el café en su lienzo El enfermo de amor, en el que se representó a sí mismo apoyado en una mesa del establecimiento.

En 1932, la célebre institución pasó a llamarse Kranzler, retomando el apellido de su propietario, Johann Georg Kranzler, un pastelero vienés.

Destruido durante la guerra, el café resurgió en 1951 tras ser remodelado y sufrió otra transformación a finales de los cincuenta. En 1958 reabrió sus puertas y, con sus dos pisos circulares vestidos con un toldo a rayas rojas y blancas, se convirtió en un símbolo de Berlín Occidental. En 2016, pasó a llamarse The Barn Café Kranzler.

Café Central - Viena, Austria

Austria – Viena - Café Central - JPEG El Café Central abrió sus puertas en 1876. No es ni mucho menos el más antiguo de la capital, pero a finales del siglo XIX era uno de los lugares emblemáticos de la escena intelectual vienesa. Entre sus clientes habituales figuraban Peter Altenberg (que daba el café como dirección personal), Alfred Adler, Egon Friedell, Arthur Schnitzler, Stefan Zweig y, antes de la Primera Guerra Mundial, Sigmund Freud y León Trotski.

Podían leerse no menos de 250 periódicos en 22 idiomas distintos.

Hasta 1938 se llamaba Die Schachhochschule (la escuela de ajedrez) por los muchos jugadores que lo visitaban. El Círculo de Viena de los positivistas celebraba sus reuniones en este café antes y después de la Primera Guerra Mundial.

Cerró sus puertas al acabar la Segunda Guerra Mundial, y no las reabrió hasta 1975, sin moverse del palacio Ferstel. En la actualidad, el café atrae a un gran número de turistas.

La Fleur en papier doré - Bruselas, Bélgica

Bélgica – Bruselas - La Fleur en Papier Doré - JPEG La Fleur en papier doré es uno de los estaminets, pequeños cafés populares, más conocidos de Bruselas. No se sabe a ciencia cierta cuál es la etimología de esta palabra. Algunos afirman que procede de la palabra flamenca stamenay, derivada de stamm (familia), y otros que su origen está relacionado con la forma de increpar a los viandantes del encargado, que gritaba «Sta menheer!» (¡párese, señor!) para captar clientes. Otros le atribuyen un origen valón, derivado de la palabra stamine, sala con pilares. Y otros creen que procede de étamine, estameña, un tejido con el que se cubrían las mesas.

En La fleur en papier doré se reunían las figuras del surrealismo belga del siglo XX en la época de René Magritte o Louis Scutenaire. También fue el bistró favorito del movimiento Cobra, puesto que lo frecuentaban Pierre Alechinsky e Hugo Claus.

El lugar, declarado de interés histórico y cultural desde 1997, sigue siendo un punto de encuentro para artistas y literatos. Desde mayo de 2011, una obra de los dibujantes De Marck y De Wulf decora el patio interior.

Peroto - Sofía, Bulgaria

Bulgaria – Sofía - Peroto - JPEG Podría decirse que los cafés búlgaros no resisten demasiado al paso del tiempo. Los grandes cafés de la preguerra, en los que se reunían intelectuales y artistas, ya no existen. Y los lugares emblemáticos de los años setenta y ochenta, como el café Bambouka, próximo al teatro nacional Ivan Vazov, el club de escritores de la calle Angel Kanchev o el club de periodistas de la calle Graf Ignatiev, fueron cerrando uno tras otro tras la caída del régimen comunista, en los años noventa.

En la actualidad, el café Peroto («la pluma»), ubicado en el palacio de Cultura, va dedicado a los libros y los escritores: los debates, los encuentros y las veladas literarias atraen cada mes a un gran número de personas.

Tria Fanaria - Nicosia, Chipre

Chipre – Nicosia - Tria Fanaria - JPEG Tria Fanaria («Las tres linternas») es el café-pastelería más antiguo de Nicosia.

En pleno corazón de las fortificaciones venecianas del casco histórico de la ciudad, el café da a la plaza Faneromeni, a la escuela neoclásica, a la iglesia ortodoxa griega y la pequeña mezquita Arablar, todas ellas testigo de las muchas influencias de una isla a medio camino entre Europa y Oriente Próximo.

En 1952, Savvas y Maroula Lemonaris compraron un antiguo café y empezaron a vender los dulces que dan fama al establecimiento. El café fue pasando de generación en generación respetando las tradiciones.

Tría Fanaria ha sido testigo de los grandes acontecimientos de la historia reciente de Chipre: lucha anticolonial (en el café se llegó hasta a esconder armas), independencia del Reino Unido en 1960, enfrentamientos entre comunidades de 1963 y 1964, intervención militar turca en 1974, apertura de pasos fronterizos en 2003 y adhesión a la Unión Europea en 2004.

Orient Express - Zagreb, Croacia

Croacia – Zagreb - Orient Express - JPEG Este café, con una ambientación que recuerda los coches del famoso tren Orient Express, que conectaba Londres con Estambul pasando por Zagreb, lleva su nombre y no tardó en convertirse en uno de los principales lugares de reunión de actores, cantantes y periodistas famosos.

Forma parte de la Asociación Europea de Cafés Históricos (EHICA).

En él se pueden admirar piezas originales del Orient Express, como paneles de bronce que instan a «no asomarse» o las letras con las que se marcaban los distintos compartimentos.

El café también es uno de los impulsores del proyecto francés «Voisins» (vecinos) en Zagreb, respaldado por el Instituto Francés entre otros, proyecto dirigido a fomentar los intercambios entre ciudadanos de todas las edades de la misma calle, barrio, ciudad y a construir una cultura de convivencia, no discriminación y tolerancia.

Paludan - Copenhague, Dinamarca

Dinamarca – Copenhague - Paludan - JPEG La tradición intelectual de la ciudad no le debe tanto a los puntos de reunión como son los cafés, sino a la organización de la vida intelectual en torno a la universidad de Copenhague y a los libreros-editores que surgieron ya en el siglo XVII. Gyldendal, una de esas antiguas editoriales, sigue existiendo y es la más antigua de Europa.

La editorial Paludan, que también está asociada a una librería, abrió un café homónimo en 1987, lo que lo convierte en uno de los más antiguos de la ciudad.

El café Paludan es fiel a la tradición estudiantil del casco histórico y es un espacio de trabajo que gusta a los estudiantes, que encuentran en él alimento para cuerpo y mente. De arriba abajo, la literatura y el pensamiento europeo impregnan las conversaciones en cada rincón del establecimiento.

Café Comercial - Madrid, España

España – Madrid - Cafe Comercial - JPEG El Café Comercial, fundado en 1887 en la glorieta de Bilbao, en el corazón de barrios modernos y burgueses de inspiración haussmaniana, no tardó en convertirse en el principal centro de la vida intelectual de la capital española y en un punto de encuentro musical. Antonio Machado, uno de los grandes poetas de la Generación del 98, fue un habitual del café, en el que organizaba tertulias.

El establecimiento también se enorgullece de haber sido el primero de España en contratar camareras, y no sólo camareros.

Durante la Guerra Civil, lo gestionaron los propios trabajadores. El café siguió estando de moda tras la victoria franquista.

Maiasmokk - Tallin, Estonia

Estonia – Tallin - Maiasmokk - JPEG El café Maiasmokk, nombre que podría traducirse por «amante de dulces» o «antojo de dulce» es el café más antiguo en activo de Tallin. Su historia se remonta a 1806, año en que el panadero Lorenz Cavietzel compró un terreno en el que se encuentra esta institución. En 1864, el pastelero germano-báltico Georg Stude lo adquirió y reacondicionó y abrió un café.

A finales del siglo XIX, el café va ganando fama por su mazapán a base de almendras peladas y finamente molidas. La propia familia imperial rusa se abastecía en el Maiasmokk.

A principios del siglo XX, antes de la Primera Guerra Mundial, el café recibió varios premios. Se nacionalizó en 1941, pero siguió abierto durante la ocupación soviética de Estonia. En 2006, la empresa postal del país imprimió un sello para celebrar su 200 aniversario. En 2010, un reputado chocolatero estonio adquirió el Maiasmokk.

Kappeli - Helsinki, Finlandia

Finlandia – Helsinki - Kappeli - JPEG El café Kappeli está en pleno centro de la ciudad de Helsinki, en la gran avenida Esplanadi. Abierto en 1840, el primer edificio de madera se rebautizó Kappeli (la capilla) porque su aspecto recuerda al de una iglesia. El café no tardó en convertirse en un punto de encuentro central en pleno corazón de la ciudad, conocido por sus músicos y su cerveza bien fría.

Allí se reunían artistas, que decoraron el edificio en agradecimiento del recibimiento que les reservaba el propietario del lugar.

En los años veinte, durante la ley seca que se vivió en Finlandia, se servía clandestinamente alcohol en el sótano.

Kappeli, que se renovó en los años setenta, sigue siendo un punto de encuentro que abre hasta tarde.

Café de Flore - París, Francia

Francia – París - Café de Flore - JPEG El Café de Flore abrió sus puertas en 1885.

En los años treinta se reunía en él la flor y nata literaria de la capital y al acabar la guerra se convirtió en el verdadero epicentro de la vida cultural parisina. De Guillaume Apollinaire a Albert Camus pasando por Ernest Hemnigway y Pablo Picasso, generaciones enteras de escritores y artistas de todos los países pasaban por sus mesas.

Su edad de oro coincide con los años cincuenta, cuando Simone de Beauvoir y Jean-Paul Sartre lo convirtieron en el centro de los debates existencialistas.

Pero el Café de Flore no sólo ha atraído a escritores, puesto que se convirtió en un punto de encuentro de figuras emblemáticas del 7.º arte como Brigitte Bardot, Alain Delon o Jean-Paul Belmondo. También se impuso como un lugar icónico del mundo de la moda con las visitas periódicas de Yves Saint-Laurent, Pierre Bergé o Karl Lagerfeld.

De Facto - Tesalónica, Grecia

Grecia – Tesalónica - De Facto - JPEG El café De Facto, abierto desde 1983 en Diagonio, en pleno centro de la ciudad, es un punto de encuentro de universitarios, escritores, artistas y actores de Tesalónica, Atenas y otros lugares. Por la noche sirve de refugio a los jóvenes de la ciudad, atraídos por la calidad de la música de la que se puede disfrutar.

Es uno de los pocos cafés de la ciudad que ha sobrevivido a la crisis económica de los años 2010.

Su nombre, De Facto, podría estar relacionado con las discrepancias entre los tres primeros responsables del café, que acabaron por ponerse de acuerdo sobre esta locución en latín.

Florian - Venecia, Italia

Italia – Venecia - Florian - JPEG Fundado en 1720, el Florian, ubicado en la plaza San Marcos de Venecia, es uno de los cafés más famosos de Italia.

Originariamente se llamaba A la Venezia Trionfante, pero los clientes lo rebautizaron en honor a su fundador y propietario, Floriano Francesconi.

En este café considerado como uno de los más antiguos de Europa se cruza un gran número de personajes ilustres.

Según avanza la historia lo van visitando grandes escritores europeos de cada época: Goethe, Honoré de Balzac, Alfred de Musset, Charles Dickens, Lord Byron, George Sand, Marcel Proust, etc.

En su sala de personajes ilustres se pueden ver los retratos de grandes figuras venecianas: Carlo Goldoni, Tiziano, Marco Polo o Andrea Palladio, por ejemplo.

Nada más empezar el siglo XX instauró la tradición del café-concierto. De 1908 a 1911, albergó el Club de los Bigotes Largos, que reunía a escritores dandis franceses en torno a Henri de Régnier.

Café Osiris - Riga, Letonia

Letonia – Riga - Café Osiris - JPEG En el ángulo entre las calles Barona y Lāčplēša de Riga, el ojo de Osiris domina la entrada de este café legendario.

Inaugurado en 1994, este lugar clave de la vida cultural letona recibe a intelectuales, artistas y vecinos del barrio.

Su decoración interior de inspiración posmoderna en tonos verde y negro es obra de Dace Zeltina y Varis Dzērve.

Los vecinos de Riga se dan cita en él con frecuencia para participar en los debates sobre arte, cultura y vida social disfrutando a la vez de un café o de una copa de vino.

Si bien la prioridad es el café, los periódicos y la buena música, el lema que se puede leer en sus muros desde los inicios del café reza «Aut bibat, aut abeat» (beba con nosotros o váyase).

Špunka - Vilna, Lituania

Lituania – Vilna - Spunka - JPEG El café Špunka es un lugar simbólico de la república autoproclamada de Užupis, el barrio artístico de Vilna.

Separado del caso antiguo por el río Vilia, que da su nombre a la ciudad y significa «más allá del río», este antiguo barrio obrero se convirtió en los noventa en un lugar de creación prolífico e innovador, que late al ritmo de las exposiciones, las manifestaciones artísticas y las creaciones efímeras.

Tanto en verano como en invierno, si se quiere reinventar el mundo y mantener vivo el espíritu iconoclasta y creador, marca de fábrica del barrio emblemático de la capital, hay que hacer una parada en el Špunka.

Bistrot de la presse - Luxemburgo

Luxemburgo - Bistrot de la Presse - JPEG El Bistrot de la presse es un café que se fundó hace unos veinte años, a petición de la prensa y los periodistas luxemburgueses.

Es popular entre periodistas y políticos debido a su estratégica localización frente al Palacio del Gran Ducado y la Cámara de los Diputados.

Multitud de fotos de la familia gran ducal decoran las paredes de este insólito lugar.

Caffe Cordina - La Valeta, Malta

Malta – La Valeta - Caffe Cordina - JPEG El Caffe Cordina es el café más emblemático de Malta y un punto de encuentro histórico ubicado en la Republic Street, en el corazón de La Valeta.

Siguen gestionándolo los descendientes de su fundador, Cesare Cordina, que vendía productos de su Sicilia natal de puerta en puerta con un caballo y una carreta antes de abrir su primer pequeño café en Birgu en 1837.

Cesare Cordina era amigo del célebre pintor Giuseppe Cali, cuyas obras representan las distintas influencias europeas y ocupaciones de la isla: por los fenicios, los romanos, los caballeros de la Orden venidos de toda Europa, los franceses en la época de Napoleón y los británicos hasta 1964. Sus cuadros visten los techos del café.

Más recientemente, se ha representado la entrada de Malta en la Unión Europea en 2004 en el gran tímpano de la puerta principal.

Scheltema - Ámsterdam, Países Bajos

Países Bajos – Ámsterdam - Scheltema - JPEG Fundado en 1908, este café «marrón» (nombre que se da a los cafés emblemáticos de Ámsterdam, por su revestimiento de madera oscura y sus paredes amarillentas por siglos de exposición al humo del tabaco) fue durante largo tiempo el café de los periodistas de Ámsterdam.

La escritora holandesa Annie M.G. Schmidt, Max Nord, Simon Carmiggelt y otros muchos periodistas famosos se reunían en el Scheltema, el que era su cuartel general oficioso.

Antes de la Segunda Guerra Mundial, el café atraía a periodistas de los diarios Algemeen Handelsblad (AD), De Telegraaf, Het Nieuws van de Dag, Het Volk, De Standaard y De Tijd. Después de la guerra, una nueva generación de periodistas de los principales medios de comunicación del país, Het Parool, De Volkskrant, Trouw, De Waarheid, De Groene Amsterdammer y Elsevier, también frecuentaban el café.

En diciembre de 2017, el café Scheltema recibió una medalla aniversario de la ciudad de Ámsterdam.

Jama Michalika - Cracovia, Polonia

Polonia – Cracovia - Jama Michalika - JPEG El café literario Jama Michalika es uno de los más antiguos de Cracovia. Abierto en 1895 por Jan Apolinary Michalik, este café, que sólo cuenta con una sala, se conoce como Jama Michalika por no tener ventana alguna (de «jama», que significa «cueva» en polaco).

El café no tardó en popularizarse entre los estudiantes y los artistas de la ciudad, que contribuyeron en gran medida en la decoración de estilo art nouveau con pinturas, caricaturas en las paredes, vidrieras, etc.

Era un lugar en el que reírse abiertamente de la burguesía de Cracovia y de la censura imperial austro-húngara. Está estrechamente vinculado a la personalidad de Tadeusz Boy-Żeleński, hombre de letras y médico conocido por su mentalidad moderna.

Enamorado de París y de la lengua francesa, tradujo al polaco a Proust, Montaigne, Stendhal y Molière, entre otros, y en 1934 recibió la Cruz de Comendador de la Legión de Honor. El programa franco-polaco de ayuda a la publicación lleva su nombre.

A Brasileira - Lisboa, Portugal

Portugal – Lisboa - A Brasileira - JPEG A Brasileira es uno de los cafés más antiguos y emblemáticos de Lisboa. Ubicado en la plaza de Chiado, es un lugar centenario que ha sabido mantener su autenticidad y su elegancia original.

Lo fundó Adriano Teles en 1905. Este hombre del mundo de la cultura y abuelo del cineasta Luis Galvão Teles sirvió desde el principio café de Brasil, país en el que vivió.

El establecimiento era una referencia en la vida cultural e intelectual lisboeta de principios del siglo XX. Muchos artistas e intelectuales conversaban largo y tendido sobre poesía, pintura y literatura y celebraban tertulias artísticas. Desde 1980, una estatua de bronce rinde homenaje al más ilustre de sus clientes habituales, el poeta Fernando Pessoa.

La elegancia de la fachada y su interior art déco siguen manteniendo su poder de seducción, conjugando mármol y madera con espejos y lienzos de artistas portugueses de renombre.

Kavárna Slavia - Praga, República Checa

República Checa – Prague - Kavarna Slavia - JPEG Creado en 1884, el Kavárna Slavia es el punto de partida de la efervescencia del sentimiento nacional checo.

Se convirtió en el café de los artistas, actores y autores ya en la primera mitad del siglo XX. Rainer Maria Rilke escribió allí varias escenas de su cuento El rey Bohusch, que transcurre en Praga. Los estudiantes recibían por aquel entonces diarios de toda Europa y se codeaban con Franz Kafka, Guillaume Apollinaire y Jaroslav Seifert.

Bajo el régimen comunista, el Kavárna Slavia se convirtió en el lugar de la lucha clandestina contra el totalitarismo. Era el café preferido de Václav Havel, escritor y futuro presidente. También fue delante del Kavárna Slavia por donde desfilaron los primeros manifestantes de la Revolución de Terciopelo de 1989.

El 9 de mayo, Día de Europa, brinda la oportunidad a intelectuales y artistas de manifestar su apego a la UE. En 2006, Václav Havel pronuncia un emocionante alegato por Europa y el modo de vida europeo que refleja la tradición de los cafés.

Casa Capșa - Bucarest, Rumanía

Rumanía – Bucarest - Casa Capsa - JPEG Situada en una histórica avenida de Bucarest, en el corazón del «pequeño París», la Casa Capșa es un antiguo edificio de tres pisos construido en 1852 y considerado actualmente monumento histórico.

Perteneció al famoso pastelero Grigore Capșa, antiguo alumnos de la Maison Boissier de París. Frecuentada por la élite intelectual y política de la época, la Casa Capșa recibe en 1873 la gran medalla en la Exposición Universal de Viena.

Se hizo famosa creando una tarta de chocolate llamada Joffre en honor al mariscal francés Joseph Joffre.

La Casa Capșa, lugar predilecto de las figuras del mundo de la política, las artes, la cultura o la prensa, eclipsó el perfume oriental de la baklava y la sarailie, tan presente en el Bucarest de la época, para dar protagonismo al perfume occidental, acostumbrando los paladares al chocolate, el ganache y los caramelos.

Štefánka - Bratislava, Eslovaquia

Eslovaquia – Bratislava - Stefanka - JPEG El Štefánka es uno de los cafés históricos más famosos de Bratislava.

Situado cerca del palacio presidencial, lo alberga un edificio considerado patrimonio monumental construido en 1897 por el arquitecto Alexander Feigler.

Este establecimiento de estilo art nouveau, que retomó en 1904 Bela I. Hackenberger, se ha convertido en uno de los cafés más de moda de Presburgo (antiguo nombre de Bratislava) entre los artistas, escritores, estudiantes e intelectuales, como Pavol Horov, Ján Smrek, Jožo Nižnánsky (el Dumas de la literatura eslovaca), así como el escritor y periodista Emil Bohuň. La música zíngara también da renombre al establecimiento.

Tras la liberación de Bratislava en abril de 1945, el café Štefánka fue decomisado y su propietario deportado a un campo de tránsito de Petržalka. Sin sus propietarios originales, el establecimiento perdió un poco de su alma y su encanto en los años de posguerra, pero sigue siendo uno de los lugares predilectos de la intelligentsia de Bratislava.

Kavarna - Liubliana, Eslovenia

Eslovenia – Liubliana - Kavarna - JPEG El Kavarna, albergado en el Hotel Union, es un café emblemático de Liubliana, capital de Eslovenia.

Obra maestra del art nouveau esloveno, que se inspira en el secesionismo vienés, abrió sus puertas en 1905. Sus ventanas grabadas y los motivos vegetales de la fachada dan fe de la creatividad la elegancia de esta edad de oro.

Desde su apertura recibió la visita de muchas personas ilustres, como el pintor impresionista Rihard Jakopič, el dibujante Hinko Smrekar, los escritores Ivan Cankar e Ivan Tavčar o el poeta Oton Župančič.

Actualmente es un café muy popular, en el que los autóctonos pueden disfrutar de las poticas, un dulce con nueces típico de Eslovenia, o de una obra de teatro.

Vete-Katten - Estocolmo, Suecia

Suecia – Estocolmo - Vete-Katten - JPEG El Vete-Katten lo fundó Ester Nordhammar en 1928. Aunque las suecas obtuvieran el derecho a voto en 1919 (y en las elecciones municipales en 1862), por aquel entonces muy pocas mujeres dirigían empresas. Con 42 años de edad, Ester Nordhammar tuvo una idea brillante, la de abrir una pastelería sencilla, casi austera («decorada como un presbiterio»), en la que ofrecer dulces y panes de calidad.

Desde el principio, decidió contratar únicamente a mujeres, algo rompedor para la época. Se tuvo que esperar hasta 1961, año en que falleció, para que se contratara al primer hombre.

Al morir, Ester dejó la pastelería a cuatro de sus empleadas. El Vete-Katten sigue siendo uno de los cafés más conocidos de Suecia.

publicado el 03/02/2022

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